La Semana Santa en el mundo se manifiesta como una compleja expresión de religiosidad popular donde la fé se entrelaza con la identidad y la ocupación del espacio público como un acto de resistencia cultural. a través de materiales cargados de simbolismo, como las palmas tejidas que representan la labor artesanal campesina, el incienso para la purificación, el cirio pascual como emblema de luz, el agua bendita para el renacimiento y el color morado como signo de penitencia, estas festividades evidencian una estética de la colectividad frente al individualismo moderno.